Charly García al 100×100 en Montevideo

Por • 22 Oct, 2012 • Sección: De Toques, La Máquina de Escribir

Te contamos a través de un músico, el show del 19 de Octubre en el Teatro de Verano que forma parte de su Gira «60×60».

 Nota: Germán Borda. Fotos: Miguel Juncal

De Charly García siempre se dicen cosas. Que es un genio, que esta loco, que es un desquiciado, que está mas lento, que no toca tan bien como en sus años mozos y una larga cantidad de etcéteras. Lo cierto es que cuando se presenta García, se presenta la Música (con mayúscula). La noche del 19 de octubre del 2012, ayer nomás, fue una cita con la Música, con la gloria de la misma.

Todos los Charlys Juntos!!

La introducción del show fue un video del año 1999 que muestra una divertida conversación telefónica entre Charly y el controvertido Marilyn Manson, que dio paso al primer tema de la noche: “Rock and Roll Yo”, del disco homónimo (2003), siguiendo en la lista “Tango en segunda” (Sui Generis-1974) enganchado con “El amor espera” (2002), anticipándonos la idea de que el leit motiv del recital sería el cambio sorprendente e ingenioso de climas, logrando una convivencia armoniosa y perfecta de intensidad rockera, tango, y música clásica.

Charly se dio el lujo de homenajear a quienes fueron una gran influencia en su adolescencia: Los Shakers, a quienes veneró públicamente en muchas oportunidades.

En el escenario no estuvieron solamente García y su gran banda, se hicieron presentes también las influencias de gigantes como Astor Piazzolla, George Frederic Handel, The Beatles, Luis Alberto Spinetta, Carlos Gardel, diferentes talentos insoslayables, de diferentes épocas y estilos.

Estuvieron presentes “todos los Charlys juntos”, el niño de 5 años que sorprendió a Mercedes Sosa, Eduardo Falú y Ariel Ramírez, el flaquito tímido de lentes que apareció por los primeros 70’s tocando el piano con La Pesada del Rock And Roll, el virtuoso pianista, compositor y profeta de si mismo que mostró en Sui Generis, La maquina de hacer pájaros y Serú Girán.

El de la voz tierna y susurrada de “Quizás porque”, el de la furia punk de “Demoliendo hoteles”, el de la voz aguardentosa que se torna mas nítida por momentos.

El flaco, el gordo. El de los excesos, el del piletaso del noveno piso, el de la desintoxicación, el del buen humor, el opinólogo muchas veces políticamente incorrecto.

Charly es eso: una conjunción de millones de cosas, imperfectamente perfecta, perfecta en su imperfección.

El recital siguió con lo que fue una de las patadas musicales argentinas que dio perfecta entrada a los años 80: “Yendo de la cama al living” (destacándose la unión de dos soberbios guitarristas: Carlos García López y el chileno Kiuge Hayashida ) para luego introducirnos con una hermosa versión instrumental del estribillo de “Cinema Verité” de Serú Girán, a la bella “Plateado sobre plateado” en la que se destacaron notablemente las cuerdas y el aporte de Fernando Samalea en el xilofón, quien se destacó como multi-instrumentista, tocando además percusión (maniquíes sonoros) y bandoneón.


En los primeros temas la voz de Charly se escuchaba baja y poco nítida, resaltándose el apoyo vocal de Rosario Ortega.

Cabe mencionar también que Charly fue asesorado en alguna oportunidad por su asistente quien lo ayudó a caminar en algún momento.

No debe ser nada fácil ser Charly García.

Se sucedieron la emblemática “Rezo por vos” (co-compuesta con Luis Alberto Spinetta y con un recuerdo para Gustavo Cerati en la pantalla al fondo del escenario), “Promesas sobre el bidet”, “Instituciones” de Sui Generis (único tema en el que se notó un mareo grupal al activarse accidentalmente la pista inicial de otra canción).

La tanguera “Canción de dos por tres”, “Anhedonia” y “Asesíname”, (esta última con el público entonando “All you need is love”) dieron paso al breve intervalo que consistió en la proyección de un fragmento del cortometraje “Un perro andaluz” de Luis Buñuel y Salvador Dalí (1929), mientras sonaba la grabación del instrumental “20 trajes verdes” y la voz de Graciela Borges recitando breves citas de textos de García.

La segunda parte del show comenzó con el cover de Television “Venus”, castellanizado y con Charly con viola eléctrica. Le siguieron “Cerca de la revolución”, “Influencia” (Todd Rungreen), y la increíble “Eiti Leda”, una especie de Suite que nos recordó bellas épocas de Serú Girán. Sin lugar a dudas uno de los momentos mas altos de la noche, con una banda que manejó una precisión de relojería, evidenciando que existe un trabajo puntilloso de ensayo.

Una bellísima versión de “Pasajera en trance” dio paso a “Waitin”, de “La hija de la lagrima”, “Rap del exilo”, “Tu vicio” (en la que García con buen humor declaró “Este es mi escenario y si se puede fumar”).

El instrumental “Despertar de mambo”, del disco “Pubis Angelical” (1982) dio paso a una novedosa y rockera versión de “Los dinosaurios” que desembocó sin pausa en el aún mas frenético “No toquen”.

Ya estaba claro que Charly (veterano, cansado y con voz frágil) en un dedo tiene mas Rock And Roll que unas cuantas bandas actuales y muchísima mas musicalidad y sensibilidad artistica que muchos consagrados de notoriedad internacional.

El trío de cuerdas hizo que no volara una mosca mientras tocaban un breve fragmento de “La grasa de las capitales” para luego volver con todo al Rock And Roll de la mano de “Me siento mucho mejor”, quizás el cover mas popular de García, una pieza de “The Byrds”, que nos llevó a la tan maravillosa década de los 60.

El primer final se dio con “I’m not in love”.

Charly & The Prostitution (Band)


La banda integrada por Christine Breves (violín), Julián Gándara (cello), Alejandro Terán (viola), la sólida firmeza de los chilenos Toño Silva (batería), Kiuge Hayashida (guitarra) y Carlos Gonzáles (bajo), el carisma y virtuosismo del Zorrito Von Quintiero (teclados electrónicos), Rosario Ortega (vocales), Fernando Samalea (bandoneón, xilofón, percusión) y el “Negro” Carlos García López (guitarra), saludaron junto a Charly para retirarse unos minutos del escenario.

Los bises comenzaron con una pieza clásica de Handel que formo parte del repertorio de Charly a fines de los noventa, “Sarabande” a piano y cuerdas, siguiendo con el clásico infaltable “Fanky”.


Volvió el tango-rock con “Piano bar”, con un bandoneón muy protagonista y el final llegó con una contundente versión de “Demoliendo hoteles”, infaltable hit ochentoso. Un exquisito repertorio muy variado en estilos, ritmos, climas, fue el elegido para esta noche. Hasta la vuelta, Charly, siempre se te espera, y “siempre es como la primera vez”.

NOTA: Germán Borda (músico y profesor de piano)

Fotos: Miguel Juncal (Revista El Ícono)


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