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Nota y Fotos: Alejandro Peña

El Asado más Grande del Mundo
Crónica carnívora

Aunque no lo parezca el evento organizado por el INAC (Instituto Nacional de Carnes) tiene mucho que ver con la cultura y obviamente es un espectáculo en sí mismo. La "cultura" uruguaya de ser campeones en producir y masticar carne vacuna (léase de vaca) y el espectáculo de ver a tanta gente unida... para comer carne de exportación (léase la de alta calidad... no la del super, ni la carnicería del barrio).

Con V de Vaca Vegetariana

El pasado Domingo 13 de Abril enfilé rumbo a la rural del prado alrededor de las 11:30 hs.con mi camarita de fotos, y aunque aún víctima de mi pobre visión a causa del sueño que nublaba mi ojos, me enfoqué en un grupete de jovenes vestidos de negro movilizándose sobre la calle Buschental, en las afueras del predio rural.

No escuchaba gritos, ni consignas, así que me acerqué para intentar escuchar algo, pero nada. Claro, era una movilización pacífica y silenciosa (algo un poco nuevo para mí acostumbrado a los griteríos de los activistas de Gualeguaychú en la tele o los gremios reclamando ajustes salariales a gritos y bombos en las calles mientras cortan el tránsito).

Me hice un huequito entre los camarógrafos y fotógrafos que vieron (vimos) la oportunidad de un poco de "roce" con el evento (léase algo jugoso que caliente la pantalla o las páginas de los diarios). En un momento, formaron un semicírculo sobre la calle y cada uno de los jovenes tomó una hoja de papel que contenía una letra o un signo de interrogación formando así la frase: "¿Cuántas vidas por un record?".

Todos con remeras negras que indicaban a que organización pertenecían. Se llamaba "Anima Naturalis" y hasta un slogan "Por la defensa de todos los animales". Además, cada uno portaba un cartelito que indicaba "Yo no festejo este record".

 

Saqué un par de fotos y observé la reacción de la gente que iba desde no prestarle la más mínima atención hasta comentarios como "mirá estos loquitos, somos un país ganadero, vivimos de la carne y estos se quejan porque matamos una vaca"... bueno aunque en este caso eran un poquito más que una vaca. Acostumbrados a comer carne toda la vida a más de uno no le entra en la cabeza que otros puedan opinar diferente y ser... ¡vegetarianos!. Hey! que en mi dieta para bajar de peso digiero casi todos los días vegetales, además, en una época también éramos un país agricultor... (eso decía en los libros de la escuela "país que vive de la ganadería y la agricultura")... y también éramos un país culto que gustaba de respetar las posiciones distintas a las nuestra... pero, en definitiva muchos que iban a comer el asadito más grande del mundo se querían comer a los vegetarianos de la calle Buschental.

¡Adentrooo!

La rural por dentro era un hormiguero de gente. Niños, jovenes, adultos mayores (cuando sea viejo llámenme viejito nomás que me parece más cariñoso)... de todo como en botica. Difícil atravesar más de un metro sin pecharte con alguien. Por el momento no veía mucho, pero escuchaba la voz en el autoparlante de Jorge Piñeyrúa, Karina Vignola, Mariano López, y un flaco de Televisión Nacional del cual no recuerdo el nombre ahora..

Aún no habían encendido el fuego... más bien el carbón... porque el asadito de entrecasa ese siempre lo hacemos con leña como bien uruguayo pero este asadito como era el más grande del mundo había que controlarlo más, así que se iba a hacer con carbón.

Todavía no había visto la zona del ruedo, intentaba llegar pero me cruzaba con animadores en zancos en varios actos circenses. Así que divisé a mi izquierda una tarima de unos 2 metros con un cartel de prensa. Pensé: de ahí se pueden sacar buenas fotos y de paso ya veo como está a grandes rasgos la cosa.

Subí y metiéndome entre los colegas y empujando con la cámara para poder sacar una fotito vi que la cosa venía en grande. En el centro del predio, en la zona llamada del "ruedo" había como mil tipos (tipos y tipas) vestidos de blanco cual cocinero de gourmet apostados alrededor de una especia de estrella de metal de múltiples puntas unidas todas a lo largo. Ahí entendí como iba a ser el asado más grande del mundo... en realidad iba a ser el más largo (no como me dijo alguien por ahí... "¿dónde iban a conseguir una vaca tan grande?"... (sin palabras).

Una montañita de carbón frente a cada pareja de asadores y bomberos en las puntas exteriores de la estrella que más tarde ayudaron en el encendido y también por prevención continuaron todo el evento. En el centro, el escenario, donde se aprestaban los conductores dando indicaciones a los asadores.

Más tarde pude averiguar que hubieron 1.250 asadores y 800 voluntarios (honorarios), 300 individuos de la organización y los más importante 12.000 kilos de carne (que vaya paradoja no era asado sino pulpa) y 1.500 metros de parrilla (¡si, 1 kilómetro y medio!).

Como vi que iba para largo e iba a demorar para comer mi porcioncita, me fui a dar una vuelta y me metí en los enormes galpones, esos que cuando vas en Semana Criolla sentís el hedor de las heces de los animales... esos mismos animales que estaban por asar. Un par de espectáculos infantiles (uno de ellos "Loco de Vos") que no acumulaban demasiada gente y a los cuales tomé un par de fotos y continué viaje a otras tierras... y está muy bien dicho eso de tierras... porque al final del día estuve con más tierra que Colón cuando llegó a América.

La gente no aguantó demasiado el hambre y los carritos de chorizos y hamburguesas se llenaron de comensales.

Los Famosos

Además de los ya nombrados que fueron los conductores del evento que al finalizar no solo festejaron enfervorizados sino que amablemente posaron para las fotos de quien quiso acercarse a ellos; también por la vuelta me crucé con el "Pepe" Mujica que se sentía como pez en el agua... asadores, asadito, humo...el "Pepe" respiraba pueblo y la sonrisa se le dibujaba en el rostro. Por un momento se me cruzó por la mente preguntarle si había hecho algún negocito para que el INAC trajera el "Asado del Pepe" para el evento pero me pareció una bromita fuera de lugar, así que continué camino y oooopsss!!! Casi me choco con Abigail Pereyra... ¿se acuerdan el travesti uruguayo que participó de "Bailando por un sueño"?... iba caminando rapidísimo y casi no la ví. Un camarógrafo intentaba seguirla pero iba bastante retrasado. Entre saludos y fotos con la gente se perdió entre el público... más tarde la ví tras el "Pepe" y metida entre la carne... o sea en el ruedo donde se asaba la carne (bueno Ustedes me entienden).

Bueno, a los colegas de prensa famosos no los voy a nombrar, son esos que ven todos los días en la TV y es obvio que iban a estar ahí, al igual que el Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ernesto Agazzi que no podía faltar al evento.

 

 

 

Trazabilidad: ADN para encontrar una vaca que te comiste

Al promediar el evento, se escuchó por los altoparlantes la indicación que esperaban a la prensa en uno de los galpones, el llamado pabellón "Manguera"... alcé la vista buscándolo. Estaba justamente en la parte opuesta a donde me encontraba, así que con mucho cuidado que no me tiraran al suelo con cámara y todo intenté llegar allí. Obviamente que cuando lo hice ya había comenzado la conferencia.

Había un tipo hablando, al cual yo no conocía. A los lados del escenario 2 pantallas que iban mostrando parte de lo que el hombre explicaba. Detrás, algunos jovenes (un chico y dos o tres chicas... muy bonitas) trabajando con computadoras y unos aparatos que me recordaron a los laboratorios de análisis clínicos.

El tema era la "Trazabilidad"... y aunque por fuera me hacía el que sabía todo sobre el tema para no quedar pegado con los colegas y los visitantes oficiales que andaban por la vuelta (ah! me olvidaba, a mi lado estaba Erlich, pero no quise molestarlo sino me iba a entrar sueño de nuevo), escuché atentamente lo que decía y a grandes rasgos les diré que la "trazabilidad" es encontrar a través del ADN y la clasificación del animal y su carne, quien fue el productor original de la vaca que Ud. se comió su costillita. Es una forma de seguridad que también es una exigencia de la unión europea para comprar carnes y que para los irlandeses (¿o eran los escoceses?) este sistema les fue de mucha ayuda en épocas de la "Vaca Loca" en Gran Bretaña. Con esa "Trazabilidad" pudieron detener el virus antes que se expandiera en su región... sabiendo donde buscar el origen de esa carne infectada con la enfermedad.

De todas maneras, ya a esa altura mi estómago crujía y no me interesaba mucho de donde venía la vaquita que me iba a comer. Así que salí, no sin antes sacarle una foto a Bonomi, Ministro de Trabajo y Seguridad Social, que no tenía mucho que ver con el tema pero ya que estaba ahí y los colegas de la tele lo habían cercado, le metí el lente a 30 centímetros y le saqué fotito.

 

 

 


La humareda más grande del mundo

Antes de ir a la charla de Trazabilidad, alcancé a observar cuando todos los asadores se aprestaron a prender el fuego (carbón) y presencié lo que pudo haber sido (debieron estar atentos y aprovechar al juez del Guinness para sacarle provecho) la humareda más grande del mundo (bueno, aunque esa seguro nos la hubieran ganado los argentinos con el incendio que se mandaron estos días...), una nube de humo gigantesca cubrió todo el ruedo y parte de los alrededores. Creí que era un ardid de algún avivado que iba a aprovechar el momento para llevarse unos kilitos de carne pero no, al parecer lo tenían previsto, aunque duró un buen rato. Hubo indicaciones médicas de beber mucha agua e intentar taparse la boca y nariz si era posible. Además médicos y ambulancias estaban atentos por cualquier incidente que por suerte no sucedió.

¡A comer!

Entré al ruedo para sacar algunas fotos, la carne ya estaba pronta y saliendo de a poco hacia los puestos dispensados por colores y letras alrededor del ruedo donde voluntarios cortaban la carne en trozos pequeños y llenaban una bandeja de plástico con unos 300 gramos decarne, unos panes y servilletas de papel.

La gente se agolpó en cada puesto, pero todo transcurrió con normalidad y todos pudieron degustar de la mejor carne de exportación uruguaya.

Ahí me percaté de algo importantísimo. Todos los concurrentes habían abonado una entrada de $ 60 los adultos o $ 30 los menores y presentando el ticket de la entrada les entregaban la bandejita. Pero yo, como "prensa" no tenía ticket, solo llevaba colgado al cuello un "gafete" naranja con mis datos y la revista (que era capaz de arrancármelo y entregarlo con tal de recibir un mísero pedazo de carne)... es que eran aproximadamente las 15:30 hs..

No quería quedar como un "muerto de hambre desesperado" pero tontamente observé que a un costado había una voluntaria (muy bonita por cierto) a quien me acerqué y pregunté:

- "¿los periodistas tienen que hacer la cola con la gente también para degustar la carne?" (confieso que me sentí un poco idiota hablando así).

A lo que me contestó, observando el carnet que me colgaba del cuello:

- "No, la prensa, tiene una zona de catering donde también se va a dar la última conferencia por Agazzi, el juez del Guinness y Fratti (presidente de INAC)."

Casi le doy un beso (y la invito a salir porque estaba fenomenal la voluntaria... y era muy voluntariosa).

Me fui al lugar y si... reventé comiendo una carne exquisita. Ya me había olvidado de los vegetarianos, los animales, las verduras, la dieta, el Guinness... estaba extasiado.

¡Arriba Uruguay! Entramos en el Guinness (el libro, no la cerveza)

Salí a disfrutar del cafecito final cuando observé que se congregaban los colegas hacia el ruedo, así que los seguí. Una chica de la organización me pegó un trancazo preguntándome por la acreditación de prensa, ahí me percaté que con la corrida se me había volado hacia la espalda colgando hacia atrás. Así que ágilmente le di la espalda, y le señalé donde estaba. Escuché un "Ah ok, todo bien" y seguí expresso al centro del ruedo, a los pies del escenario.

Ya estaba todo pronto para festejar, ya los asadores habían hecho lo suyo y estaba todo "cocinado". El Piñe hizo sus comentarios y al final en un inglés cerrado el británico juez del Guinness, Danny Girton dio la noticia: Uruguay entraba al libro Guinness a partir de la fecha por haber hecho el Asado más Grande del Mundo arrebatándole el sitio de privilegio a México que realizó una parrilla de 8.000 kilos de carne. La gente super eufórica que me hizo recordar a los partidos de fútbol. Es la cultura del "Mundial del 50" donde siempre festejamos cualquier cosa como si ganáramos un mundial pero así es la historia... nuestra historia.

 

Después vino la conferencia con Danny Girton (durísimo el tipo parecía Robocop), el presidente del INAC, Alfredo Fratti visíblemente emocionado y el Ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi que estaba como loco, saltaba y se abrazaba con los asadores que ondeban la bandera uruguaya al grito de "¡Viva Uruguay!".

Mostrando con orgullo el diploma que acreditaba el galardón, se hizo un minidiscurso a la prensa sobre los beneficios del evento siendo noticia ahora en todo el mundo lo que aseguraba una difusión de las bondades de nuestras carnes (cosa que beneficia enormemente a los exportadores). Agazzi reforzó la pelea y dijo que si otro país se hacía del galardón "nosotros vamos a volver a ganarlo".

Luego la rueda de prensa se desdibujó con preguntas sobre otros galardones anteriores de uruguayos en el Guinness (Danny Girton mencionó a Julio César Sánchez Padilla como director de un programa -Estadio Uno- como el de mayor permanencia y a Ricardo Olivera por haber hecho el gol más rápido de la historia a los 2 segundos de iniciarse el partido), aunque leí por ahí que hay otros galardones no mencionados (maratón de lectura en Paysandú y algún otro).

 

Lo bueno dura poco

Ya México dijo que a fines de este año, noviembre o diciembre (lo van a hacer coincidir con un feriado del país azteca) va a intentar superar la marca ganada por Uruguay el pasado 13 de Abril. Y a Argentina, el "país hermano", no le cayó en gracia tampoco. El portal argentino INFOBAE.COM de noticias tituló la nota: "Argentina tendrá el mejor asado del mundo, pero Uruguay el más grande" haciendo gala de complejos de superioridad de que son reconocidos internacionalmente y que opacan otras aptitudes interesantes del pueblo argentino.

 

La pregunta es ¿sirvió?

A los intereses de los exportadores cárnicos, y toda la cadena productiva de la carne si. Al país como país productivo, ganadero seguramente también.
Al pueblo poco y nada ya que no verá muy seguido en su mesa esa calidad de carne, ni le bajarán el precio en la carnicería.

Culturalmente, nos empobrece, pensar que somos "los campeones del mundo" por hacer el asado más grande del mundo, pensar así es ser intelectualmente pobre. Claro que, por un par de días la palabra Uruguay apareció en todos los sitios de internet... igualmente siguen sin saber donde está.

Solidariamente, si, cualquier motivo nos alcanza para juntarnos y hacer algo, no importa mucho que, siempre y cuando haya una bandera uruguaya flameando al grito de "Arriba Uruguay".

 

 

 

Por Alejandro Peña
(Volviendo a la dieta... pura verdurita... ya no festejo este record... lo tengo que adelgazar)

 

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