Nota: Fernando García
Fotos: Gisselle Noroña |
31 de Agosto, 2007
21 horas, Sala Zitarrosa
Montevideo |
MAIA CASTRO Y LA PRESENTACIÓN DE SU DISCO DEBUT
UNA PRUEBA APROBADA CON NOTA Y FELICITACIONES

Durante años creí que el tango era cosa del pasado, de gente mayor, o que a lo sumo lo agarraba a uno después de los 40. pero este siglo XXI me ha demostrado que ninguna de esas creencias eran valederas. En lo que va del siglo, el tango está cerca de los jóvenes como nunca en los últimos 30 años, y un claro ejemplo de esto fue la presentación que la uruguaya Maia Castro hizo de su disco debut en la Sala Zitarrosa.
El show arrancó pasadas las 21 horas y tuvo una duración cercana a la hora y cuarto, donde la artista repaso canción por canción los 12 tracks que aparecen en el disco que lleva su nombre y que la marcado como una figura ascendente de nuestra música ciudadana.
El show arrancó con una introducción por demás interesante previa a la salida de la artista. Y fue el sonar de una vitrola con un disco de Carlos Gardel , donde el cantante uruguayo más famoso de la historia en el mundo, interpretaba uno de sus clásicos ‘Madreselva' . Acto seguido irrumpió en escena Maia Castro , que arrancó la que denominó la noche más importante de su vida, interpretando ‘Beibi' , su tango más moderno, composición perteneciente a El Príncipe, desaparecido artista con quien supo trabajar. Fue entonces una forma por demás interesante la de anteponer épocas, edades, y visiones distintas, de un género que a pesar de los cambios, y muy a pesar de la modernidad, sigue siendo capaz de despertar los mismos sentimientos.

Tras la “novedad”, un clásico ‘La última curda' , que sirvió para conquistar a la parte del auditorio más emblanquecida por las canas. Ambas interpretaciones Maia las realizó junto a su guitarrista y compañero de ruta desde hace una par de años Mauro Carrero .

Tal como aparecen en el disco, la tercer canción en aparecer en la voz de la artista fue la ‘Balada de Astor Piazzola' , canción de Fernando Cabrera , donde para su interpretación irrumpen en escena el resto de la banda que acompaña a Maia en sus presentaciones, Checo Anselmi en baby bass, Martín Ibarburu en percusión y Horacio Di Yorio en piano, quien además fue el productor artístico del disco debut de la artista.
El show alternó interpretaciones intimistas junto a Mauro Carrero , con otras donde se sumó el resto de la banda. Así fueron pasando las canciones. ‘Nostalgias' , clásico de Cadícamo , fue un punto alto en la noche; la canción es una de las interpretaciones más sentidas de la artista pues fue la canción elegida para dar su prueba de admisión a la Escuela Nacional de Música, hecho que evidentemente aprobó.
Para la interpretación de ‘Melodía de Arrabal' subió a escena Martín Ibarburu , mientras que para interpretar un clásico de Alfredo Zitarrosa como es ‘Zamba por vos' , subió Fredy Pérez del Cuarteto Zitarrosa. Dos lujos que se permitió tener la artista.
El tango favorito de la artista y de muchos de su generación, ‘Naranjo en flor' fue otro de los puntos altos de la noche. Maia la interpretó junto al piano de Horacio Di Yorio e hizo estremecer hasta a los más adultos del auditorio, esos que quizás en un comienzo podrían verla con desconfianza al verla cantar el tango con tanta juventud.
Los tangos ‘Uno' y ‘Haragán' , el carnavalero ‘Siga el Corso' , y el vals ‘Vámonos' del mexicano José Alfredo Jiménez , no faltaron en la noche. Incluso hubo un reconocimiento de la artista en que había accedido a ‘ Vámonos' , en la versión de Chavela Vargas , lo que también pinta de pleno su juventud y actitud.
El espectáculo se cerró como se cierra el disco, con la arriesgada versión que la artista hizo de ‘ La Bestia Pop ' , clásico de Patricio Rey y sus redonditos de Ricota del año 85, que Maia interpretó junto a su banda y que dedicó a “los fundamentalistas del rock”.
A la hora de los bises, Maia realizó una versión de otro vals de Juan Alfredo Jiménez llamado ‘El último trago' , para luego con el bis de ‘Cerrar el fuego' y al canto de “Viva la Revolución ”, cerrar un show lleno de emotividad, nostalgia, y sentimiento, que el público asistente supo responder despidiendo a la artista aplaudiéndola de pié. Sin duda que esa mezcla de épocas que se da entre las canciones clásicas y en algunos casos machistas, y las interpretaciones en voz de una mujer de tan solo 27 años, es un punto determinante en el éxito de Maia Castro .

Un show que marcará a la artista con un punto de aprobación en la escena musical, y que será recordada por mucho tiempo, según las propias palabras de Maia , como la noche más importante de su vida.
Nota: Fernando García
Fotos: Gisselle Noroña